Cómo llevar el control del almacén de insumos y descontarlo al vender
Aprende a llevar el control del almacén de insumos: carga existencias, arma la receta de cada plato y descuenta cantidades cada vez que vendes.
Gregori Piñeres
6 min de lectura
Cómo llevar el control del almacén de insumos y descontarlo al vender
Llevar el control del almacén de insumos a mano se rompe en el servicio. Alguien anota la harina al recibirla, otro olvida restar el queso de las pizzas del turno y, al cierre, el cuaderno no coincide con lo que queda en la nevera. El inventario de insumos deja de servir justo cuando más lo necesitas: para saber qué comprar y qué se está yendo en cada venta.
La salida práctica es separar tres cosas: dónde está el insumo, cuánto usa cada plato y qué se descuenta al tomar el pedido. Si quieres hacerlo en el mismo sistema con el que cobras, puedes registrarte en restamovil.com y armar ese flujo desde el primer día.
Por qué importa el inventario de insumos
Un plato no es una unidad suelta en la despensa. Es harina, salsa, proteína o vasos, cada uno con su unidad. Si solo cuentas platos vendidos, no ves cuánta materia prima salió.
Sin ese descuento al vender aparecen tres problemas habituales:
- Compras de más porque el conteo físico llega tarde.
- Te quedas sin un insumo en hora pico y te enteras en cocina.
- No puedes explicar la diferencia entre lo que entró y lo que debería quedar.
El control del almacén de insumos no reemplaza el conteo físico. Lo hace comparable: entradas por un lado, ventas por el otro, existencias por almacén al final.
Cómo llevar el control del almacén de insumos paso a paso
En Restamovil este flujo vive en Insumos, en el menú del restaurante. El subtítulo de esa pantalla lo resume: stock de materia prima por almacén, entradas y consumo de ventas.
1. Crea los almacenes
En Almacenes defines los lugares reales del local. Por ejemplo, cocina y barra. Cada almacén tiene nombre y puede archivarse si deja de usarse. El orden importa cuando hay que elegir de dónde descontar.
2. Da de alta cada insumo con su unidad
Con Nuevo insumo registras el nombre y la unidad: Kg, g, L, ml o Unid. Usa la unidad en la que vas a cargar y a recetar. Cambiar la unidad después no convierte el stock que ya registraste.
Puedes archivar un insumo que ya no compras. Archivar lo saca del listado activo; no borra los movimientos anteriores.
3. Registra la entrada en el almacén correcto
Entrada suma cantidad al almacén que elijas. Una entrada puede incluir varios insumos y una nota, por ejemplo el proveedor o la factura. En la pestaña Entradas ves fecha, almacén, insumos y notas del rango de fechas que filtres.
Si la mercancía llegó a cocina, no la cargues en barra. El descuento posterior sale del almacén que tenga existencias.
4. Arma la receta del plato
En Productos, la sección Insumos de receta guarda la cantidad que se descuenta del inventario por cada venta. Por ejemplo, 0,375 kg de harina por pizza.
Si el plato tiene variantes, la receta no va en el producto general. Cada variante tiene su botón Insumos y su propia receta. Al vender esa variante se usa esa lista, no la del producto.
Un plato sin insumos en la receta se vende igual y no mueve el almacén. El stock numérico del producto, cuando lo llevas, es otra cosa: no sustituye la receta.
5. Deja que la venta descuente sola
El descuento ocurre al crear la orden y también al agregar ítems a una orden ya abierta. No espera al cobro.
Por cada unidad vendida, el sistema multiplica la cantidad de la receta. Si pides dos pizzas de 0,375 kg, descuenta 0,750 kg. Toma primero el almacén activo con más existencia de ese insumo y, si no alcanza, sigue con el siguiente.
El stock de un almacén no baja de cero. Si la receta pide más de lo que hay, la venta se registra igual y el faltante queda como movimiento de venta sin almacén. Conviene revisar Existencias cuando eso pasa: la columna Ventas cuenta ese consumo y Final es la suma de lo que sí está en los almacenes.
Si anulas el ítem o eliminas la orden, ese consumo se devuelve al almacén de donde salió. El movimiento queda como anulación de venta, no como una entrada nueva de mercancía.
6. Traslada cuando el insumo cambió de sitio
Movimiento pasa stock de un almacén a otro para que el sistema coincida con el local. La cantidad tiene que ser mayor que cero y no puede superar lo que hay en el origen. Si intentas mover más, el traslado no se completa.
Errores comunes
- Recetar en gramos y cargar la entrada en kilos, o al revés. La unidad no hace la conversión.
- Poner la receta solo en el producto cuando el plato se vende por variantes. En ese caso hay que cargarla en cada variante.
- Cargar toda la compra en un solo almacén aunque la mercancía esté repartida. El descuento elige el almacén con más existencia, no “el de cocina” por nombre.
- Confundir el stock del plato con el de los insumos. Vender un producto sin receta no descuenta materia prima.
- Anotar la compra en un cuaderno y olvidar la Entrada. Sin entrada, la venta no tiene de dónde restar dentro del almacén.
Buenas prácticas
- Crea los insumos antes de armar recetas. En el producto solo aparecen los insumos disponibles del restaurante.
- Una receta, un insumo: no repitas el mismo insumo dos veces en el mismo plato o variante.
- Usa cantidades con decimales cuando la unidad lo pida. La receta acepta hasta cuatro decimales.
- Registra la entrada el mismo día que llega la mercancía y deja una nota que puedas reconocer después.
- Revisa Existencias con un rango de fechas. Ahí ves inicio, entradas, ventas, la cantidad de cada almacén y el final.
- Haz un conteo físico de vez en cuando y compáralo con Final. El sistema registra lo que entró y lo que se vendió; no adivina una merma que nadie anotó.
Cómo lo resuelve Restamovil
El control del almacén de insumos queda atado a la operación, no a una hoja aparte. Creas almacenes, cargas entradas, defines la receta y, al tomar el pedido, el consumo se escribe solo. Si corriges la orden, el inventario vuelve atrás.
Puedes crear tu cuenta en Restamovil y probarlo con un insumo real: una entrada pequeña, un plato con receta y una orden de prueba. En Existencias deberías ver la venta y el final más bajo, sin haber restado nada a mano.
Conclusión
Llevar el control del almacén de insumos es más simple cuando la venta hace el descuento. Define almacenes, unidades y recetas con las cantidades que de verdad usas, y registra cada entrada donde está la mercancía. El cuadre deja de depender de la memoria del turno.
Si quieres ese descuento automático en tu restaurante, empieza con Restamovil.